La gran mayoría de las personas con síndrome de Down no están siendo atendidas de manera correcta, por lo que aún se proyectan como seres indefensos e improductivos.
Es tiempo de dignificar su vida, ayudándolos a que logren la plena inclusión en la sociedad.
Con la atención necesaria, las personas con síndrome de Down adquieren el conocimiento y las habilidades para desenvolverse favorablemente, con compromiso y responsabilidad, dentro de las escuelas, empresas y en general dentro de la sociedad.